Diferentes tipos de agentes de seguridad privada

Si bien es común encontrarse con personal de seguridad que cumple su rol en diferentes establecimientos, por lo general, cada tipo de vigilador tiene diferentes funciones y están entrenados en diferentes áreas que los caracterizan.

Los vigiladores son el personal de seguridad privada más numeroso. Un vigilador entrenado para tal fin posee un estricto control sobre sus funciones y está capacitado para atender cualquier situación de emergencia que se le presente. En su mayoría, se trata de empleados de seguridad que desempeñan tareas generales de vigilancia como custodios de bancos, centros comerciales, locales y farmacias.

Además de los servicios comunes de vigiladores uniformados, las empresas de seguridad privada ofrecen prestaciones especiales para distintos segmentos de mercado: la portería de bares y discotecas, los servicios de guardaespaldas y la vigilancia nocturna.

En el primer caso, se trata de una categoría de agentes, a veces formados en artes marciales y defensa personal, que vigilan y protegen a los asistentes para mantener el orden en espacios muy concurridos. Los servicios de portería en locales nocturnos son muy comunes en establecimientos con mucho movimiento de personas.

En el segundo caso, se trata de personal entrenado con una formación profesional en cuestiones de seguridad, capacitados en el uso de armas de fuego y capaces efectuar operaciones de protección sofisticadas. Suelen desempeñar sus funciones de guardaespaldas cuando son contratados para proteger a personalidades, políticos y empresarios.

En el tercer caso, encontramos a los tradicionales “serenos”, que suelen vigilar locales en horario nocturno y que representan quizás la figura más tradicional de lo que se concibe como empleado de seguridad. El vigilador de horario nocturno se encarga de proteger áreas privadas durante los momentos en que no hay personas presentes y su fin es evitar intrusiones no deseadas.

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