Falsas Alarmas, el círculo perverso

Cuando de seguridad se trata, una falsa alarma puede hacer estragos, incluso con la vida humana

 

Ruido de aceleración máxima de motores.
Comienza ruido de alarma («Beep, Beep, Beep…).

Comandante: «No, no, no, ¡eh!»
Comandante: «¿Qué pasa che?
Copiloto: «take off thrust set, speed alive»
Comandante: «No sé qué es lo que pasa viejo, pero está todo bien» (dudoso).
Copiloto: «Eighty knots.»
Copiloto: «V 1.»
Copiloto: «Rotate.»
Copiloto: «V 2.»

Sonido mecánico continúo de shaker de comandos (Stick Shaker)
Sonido de desaceleración de motores. Cortó.
Sonido de impacto.

El dialogo transcripto, corresponde a la desgrabación del audio original de cabina que fue hallado en la caja negra del vuelo 3142 de LAPA, el cual se estrelló en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el día 31 de agosto de 1999 a las 20:54hs., dejando un saldo de 65 víctimas.

Según la Real Academia Española, en la definición que más se ajusta a nuestro negocio, la palabra “Alarma” significa: Mecanismo que, por diversos procedimientos, tiene por función avisar de algo.
Ahora bien, el problema se origina cuando dicho mecanismo (al cual hace referencia la definición) se ejecuta cuando ese “algo” en realidad no existe.

Es decir, un despertador que suena a la hora que uno no debe levantarse. Un microondas que emite un pitido cuando en realidad la comida no está todavía lista, un teléfono que suene cuando no hay nadie llamando.

Lo que en estos casos termina ocurriendo, al igual que en el viejo cuento “Pedro y el Lobo” es que las personas dejan de prestarle atención a dichas señales erróneas denominadas Falsas Alarmas, que en realidad no alertan correctamente sobre lo que deberían alertar. Es entonces cuando hay un día, al igual que en el cuento mencionado, en que la alarma suena cuando efectivamente es la hora de levantarnos y llegamos tarde al trabajo, el teléfono suena cuando hay alguien del otro lado y uno pierde la llamada, o el buzzer de la cabina de un Boeing 737, indica que el piloto ha olvidado de controlar alguno de los tres Killer Ítems (1) , y 65 personas mueren ridículamente.

En el accidente antes citado, se pudo investigar que dada la falta de mantenimiento y desprolijidad que reinaba en la empresa LAPA en aquellos días, la falsa alarma era moneda corriente. Tal como muestra el ex comandante Enrique Piñeyro en la película-documental “Whiskey Romeo Zulu”, se inducía a los pilotos a “omitir” las alarmas dado a que le mayoría eran falsas.

Ese modo de operar, pasados los días, meses y años, genera acostumbramiento y desidia. Una desidia tal, que la alarma del día del accidente que parecía gritar un final inevitable, fuera totalmente ignorada por ambos pilotos.

Desde aviones a alarmas monitoreadas hogareñas, la falsa alarma es un problema grave

Las Alarmas Monitoreadas, no son otra cosa justamente que un mecanismo que debe avisar remotamente de algo. Debe avisar si hay un robo, cuando lo hay, o debe enviar una señal de pánico por ejemplo, cuando deliberadamente el usuario apretó un pulsador por verse en situación en la cual corre riesgo su vida.

Básicamente, las falsas alarmas se generan por cuatro grandes causas:

• Instalaciones hechas incorrectamente
• Problemas técnicos
• Mal uso del Sistema por parte del usuario
• Mal uso del Sistema por parte de personal técnico

El primer punto se refiere a instalaciones hechas de forma no profesional, sin contemplar ningún tipo de norma, sin seguir instrucciones de fabricantes, etc.

El segundo punto tiene que ver con problemas de configuración, o bien con dispositivos defectuosos.

El tercer factor causante de falsas alarmas se produce cuando el usuario no usa correctamente el sistema haciendo activar la alarma accidentalmente o en forma irresponsable.

Lo mismo puede suceder con el último factor, que tiene que ver con personal técnico que realice irresponsablemente pruebas en el equipo sin avisar a la central de monitoreo.

Cualquiera de las cuatro posibles causas debe ser erradicada, ya que atenta indefectiblemente contra los interesados directos de dicha alarma. En primer lugar perjudica a la empresa que monitorea, debiendo insumir recursos en atender eventos que pudieron evitarse. También perjudica al cliente, quién es molestado por falsos disparos e inevitablemente, ante la repetición de falsas alarmas provenientes de su cuenta, los operadores tenderán a darle prioridad a otros abonados, entrando en el perverso circulo vicioso descripto anteriormente, el mismo que las 65 víctimas del accidente aéreo de LAPA pudieron evidenciar con sus propias vidas.

Por último, pero no menos importante, debemos tener en cuenta que la falsa alarma también afecta a la sociedad en su conjunto.

No olvidemos la movilización innecesaria de recursos escasos (patrulleros, bomberos, etc.) a falsas emergencias, dejando sin atención a lo mejor a un ciudadano con una emergencia real.

Por donde atacar a las falsas alarmas

Es por todo esto, que la única forma de atacar este flagelo es atacando en simultáneo todas las aristas del problema.

1. Realizando instalaciones profesionales basadas en normas establecidas y probadas.

2. Capacitando (y eventualmente penalizando) tanto a usuarios como a técnicos para el correcto uso del sistema.

3. Corrigiendo con rapidez cualquier problema técnico que pudiese surgir

4. Erradicando de la Central de Monitoreo el concepto de “Falsa Alarma Tolerable” y reemplazarlo por un mecanismo de trabajo en donde la falsa alarma se tome como un problema que debe ser resuelto y por lo tanto, que cada falsa alarma requiera alguna acción o tarea a realizar, ya sea técnica (service, reinstalación) o administrativa (capacitar al usuario, penalizarlo, etc.)

Sin duda alguna, cuando se pierde el foco del negocio, es que estos conceptos pasan a un segundo o tercer plano, creyendo en forma errónea que realizar estas acciones “quitan rentabilidad” a la empresa.

Será cuestión de replantearse que hubiese pasado con el vuelo 3142 de LAPA aquel día nefasto. Es probable, que las 65 víctimas solo hubiesen sido 65 pasajeros demorados apenas unos minutos, dado a que la alarma que efectivamente sonó, hubiese generado la corrección del factor que la originó por parte de los pilotos. Seguramente, la empresa LAPA seguiría también operando… dígame Ud. lector, si acaso es o no negocio lidiar con las falsas alarmas.

Guido B. Bonvissuto

linkedin.com/in/gbonvissuto

1- Killer Ítems: (elementos Mortales). Se refiere a tres elementos básicos que deben ser chequeados antes de despegar una aeronave y que son probablemente mortales si no están configurados correctamente para el despegue: La configuración de los flaps, la correcta configuración de los compensadores del avión y los speed breakers (los frenos aerodinámicos)[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

WhatsApp chat